Sueño que en un sueño me encuentro ante una luz enceguecedora que me da de lleno en los ojos. No puedo ver nada,no distingo lo que hay del otro lado.Pero sé que hay alguien.
-¿ Dónde estoy?-pregunto ,angustiado-¿Quién está ahi?
-Adivine-me responde una voz fría y superior.
Mempo Giardinelli
Desperté temblando, no recordé donde estaba, nose que soñe, pero me asustó muchisimo.
Y no me asusto el sueño , me asusto el despertarme.
Me levante y actué para mi una mañana cualquiera, pero el sueño me sigue los pasos por la casa,el sueño se apoderó de mi cuerpo, y aún respondo a él.
Se impone, como siempre.
Hay algo que lo vuelve indesicifrable hasta para el sueño mismo, solo sabemos que existe, y ese es mi mayor infierno.
Tarareo una canción vieja , mientras abrazo este espacio, quizás despierta me vuelva a dormir, nunca se sabe.
viernes, 23 de abril de 2010
domingo, 18 de abril de 2010
Buenos Aires

Antes,yo te buscaba en tus confines
Que lindan con la tarde y la llanura
Y en la verja que guarda una frescura
Antigua de cedrones y jazmines.
En la memoria de Palermo estabas,
En la mitología de un pasado.
Con su mano y sortija. Te sentia.
En los patios del Sur y en la creciente
Sombra que desdibuja lentamente
Su larga recta, al declinar el día.
Ahora estás en mi.Eres mi vaga suerte,
Esas cosas que la muerte apaga.
Y la ciudad , ahora es como un plano
De mis humillaciones y fracasos;
Desde esa puerta he visto los ocasos
Y ante ese mármol he aguardado en vano.
Aqui el incierto ayer y el hoy distinto
Me han deparado los comunes casos
De toda suerte humana; aquí mis pasos
urden su incalculable laberinto.
Aquí mi sombra en la no menos vana sombra
final se perderá,ligera.
No nos une el amor sino el espanto:
Sera por eso que la quiero tanto.
El otro, el mismo
JLB.
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Bitácora de la vida nómade
martes, 6 de abril de 2010
Armando valijas
Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es.

Una jujeña con la que viví un tiempo, (donde el carnaval se instalo en el departamento durante dos años), solía burlarse sobre mi afinidad por guardar todo en cajas, bolsas, cajitas más pequeñas, con rótulos distintivos, colores, etc.
"Siempre estas lista para partir!"
Y yo a sabiendas de mi destino nómade , admitia lo cierto de sus palabras.
Hoy hable con mi amiga, la más pequeña de todas, esta emocionada hasta las lágrimas por su pronta partida, y llego desplegando su alegría, a veinte centímetros del piso, recito de memoria su plan y dejo que los suspiros se le escapen como mariposas por el aire. Esta feliz, y yo por ella.
Una vez más, historia de tantos.
Buscando un lugarcito para esas almas inquietas. Siempre hay algo más esperando a desafiarnos a desplegar las alas y planear sobre terrenos esperanzadamente verdes, buscando nuevos nidos.
Conozco gente que se esta yendo, otros como yo que vuelven a un lugar que ya no es su lugar sino otro parecido, que les abre las puertas , y al que miramos ansiosos, saboreando un futuro cercano.
Algunos cambiaron de país, metieron en sus valijas, recuerdos, canciones, esperanzas y más de una promesa de volver, en un tiempo mejor.
Hablaron otros idiomas, estrenaron modas, aprendieron costumbres.
Y es que ahora siento la nostálgia al revés, por los buenos momentos vividos en tantos lugares, porque como dice el gran Saramago, el lugar no hace a las personas, las personas transforman el lugar.
Por otro lado nada es lo mismo para el extranjero en su tierra, el “ser visita” en la ciudad que te vio crecer tiene un sabor especial. Puede que el irse permita tener sobre el viejo paisaje una nitidez distinta, y lo cotidiano se vuelve invalorable, lo rutinario un privilegio deseado durante semanas, luego de planearlo y buscando hábilmente el lugar en nuestra agenda para producir el gran encuentro.
Y si te llego el momento de convertirte en un extranjero de por vida, arma una casita de caracol con las cosas que siempre serán necesarias. Eso sumado a una pequeña lista de trucos que me animo a describir y quizás más de uno al leerla me sepa comprender:
1)Nunca olvidar el motivo por el que uno esta en el nuevo lugar. Siempre llegamos a donde nos esperan, de nuevo citando a mi amigo Saramago (El viaje del elefante).
2)Saber que los afectos no se quedan en un lugar, estáticos y ajenos a nuestra vida. Es importante utilizar los medios de comunicación que son los heroicos caballitos de batalla que transportan amor y compañía con un “send/ Enter”. Si, lo sé , la vida no cabe en un “click” mal que le pese a los amantes de Drexler, pero si ayuda , y mucho. Me he sorprendido de recuperar lo cotidiano con gente que estaba a miles, y porque no millones de Km. A veces la distancia puede existir en unos pocos metros.
Aconsejo no escatimar gastos en la medida de lo posible.
3)Memorizar las calles con urgencia, los sinónimos de las verduras y otros elementos de consumo habitual, porque se pueden pasar muchos papelones! (he cultivado muchísimas anécdotas por culpa de este punto, )el nombre del portero , el chico del kiosco más cercano y si se puede establecer un “fiado” mejor aún, uno se vuelve “del barrio” la sensación de que un extraño confía en nosotros , es muy bueno donde se quiera que este.
4)Fotos, fotos y más fotos…de la gente que vamos conociendo, de los cielos, los edificios, las calles, luego es asombroso lo mucho y lo poco que se parecen las ciudades.
5)Conservar los objetos de afecto y ubicarlos siempre en el mismo lugar, fotos, cuadros, luces, dibujos y libros favoritos.
6)La mochila lista, la vida lista para despegar, un set pequeño (cepillos de dientes, cremas, dinero, pasaportes, mapas etc.) que acompañe y agilice, lo que menos me gusta hacer al viajar, las valijas.
7)Oler las ciudades, si, oler, las ciudades tienen muchas cosas que les son características, su música, su gente, y demás, pero estoy convencida de que las ciudades tienen un aroma especial y es bien sabido que el olfato es un sentido poderoso y de gran presencia en nuestra memoria.
8)En la nueva ciudad es fundamental tener un lugar propio que no se comparta con nadie, ni siquiera con aquellos con los que vivimos, aun si viviésemos solos. Un café, un banco, un árbol en una plaza, una esquina o una cuadra...un lugar elegido a consciencia y por nosotros, que el solo hecho de estar allí dibuje una sonrisa de chico con juguete nuevo. Apropiarlo por siempre. Sin más explicaciones.
9)Tener poco puede ser muy valioso. Y lo más importante se traslada fácilmente.
10)Plantas, y ser responsables con ellas, si son cultivadas por nosotros desde semillas, mucho mejor, mirarlas atentamente y aprender que solo el tiempo y los buenos nutrientes permiten la llegada de las raíces más fuertes.
A Emilse que nunca abandones las ganas de crecer y ser feliz! Suerte mi querida!

Una jujeña con la que viví un tiempo, (donde el carnaval se instalo en el departamento durante dos años), solía burlarse sobre mi afinidad por guardar todo en cajas, bolsas, cajitas más pequeñas, con rótulos distintivos, colores, etc.
"Siempre estas lista para partir!"
Y yo a sabiendas de mi destino nómade , admitia lo cierto de sus palabras.
Hoy hable con mi amiga, la más pequeña de todas, esta emocionada hasta las lágrimas por su pronta partida, y llego desplegando su alegría, a veinte centímetros del piso, recito de memoria su plan y dejo que los suspiros se le escapen como mariposas por el aire. Esta feliz, y yo por ella.
Una vez más, historia de tantos.
Buscando un lugarcito para esas almas inquietas. Siempre hay algo más esperando a desafiarnos a desplegar las alas y planear sobre terrenos esperanzadamente verdes, buscando nuevos nidos.
Conozco gente que se esta yendo, otros como yo que vuelven a un lugar que ya no es su lugar sino otro parecido, que les abre las puertas , y al que miramos ansiosos, saboreando un futuro cercano.
Algunos cambiaron de país, metieron en sus valijas, recuerdos, canciones, esperanzas y más de una promesa de volver, en un tiempo mejor.
Hablaron otros idiomas, estrenaron modas, aprendieron costumbres.
Y es que ahora siento la nostálgia al revés, por los buenos momentos vividos en tantos lugares, porque como dice el gran Saramago, el lugar no hace a las personas, las personas transforman el lugar.
Por otro lado nada es lo mismo para el extranjero en su tierra, el “ser visita” en la ciudad que te vio crecer tiene un sabor especial. Puede que el irse permita tener sobre el viejo paisaje una nitidez distinta, y lo cotidiano se vuelve invalorable, lo rutinario un privilegio deseado durante semanas, luego de planearlo y buscando hábilmente el lugar en nuestra agenda para producir el gran encuentro.
Y si te llego el momento de convertirte en un extranjero de por vida, arma una casita de caracol con las cosas que siempre serán necesarias. Eso sumado a una pequeña lista de trucos que me animo a describir y quizás más de uno al leerla me sepa comprender:
1)Nunca olvidar el motivo por el que uno esta en el nuevo lugar. Siempre llegamos a donde nos esperan, de nuevo citando a mi amigo Saramago (El viaje del elefante).
2)Saber que los afectos no se quedan en un lugar, estáticos y ajenos a nuestra vida. Es importante utilizar los medios de comunicación que son los heroicos caballitos de batalla que transportan amor y compañía con un “send/ Enter”. Si, lo sé , la vida no cabe en un “click” mal que le pese a los amantes de Drexler, pero si ayuda , y mucho. Me he sorprendido de recuperar lo cotidiano con gente que estaba a miles, y porque no millones de Km. A veces la distancia puede existir en unos pocos metros.
Aconsejo no escatimar gastos en la medida de lo posible.
3)Memorizar las calles con urgencia, los sinónimos de las verduras y otros elementos de consumo habitual, porque se pueden pasar muchos papelones! (he cultivado muchísimas anécdotas por culpa de este punto, )el nombre del portero , el chico del kiosco más cercano y si se puede establecer un “fiado” mejor aún, uno se vuelve “del barrio” la sensación de que un extraño confía en nosotros , es muy bueno donde se quiera que este.
4)Fotos, fotos y más fotos…de la gente que vamos conociendo, de los cielos, los edificios, las calles, luego es asombroso lo mucho y lo poco que se parecen las ciudades.
5)Conservar los objetos de afecto y ubicarlos siempre en el mismo lugar, fotos, cuadros, luces, dibujos y libros favoritos.
6)La mochila lista, la vida lista para despegar, un set pequeño (cepillos de dientes, cremas, dinero, pasaportes, mapas etc.) que acompañe y agilice, lo que menos me gusta hacer al viajar, las valijas.
7)Oler las ciudades, si, oler, las ciudades tienen muchas cosas que les son características, su música, su gente, y demás, pero estoy convencida de que las ciudades tienen un aroma especial y es bien sabido que el olfato es un sentido poderoso y de gran presencia en nuestra memoria.
8)En la nueva ciudad es fundamental tener un lugar propio que no se comparta con nadie, ni siquiera con aquellos con los que vivimos, aun si viviésemos solos. Un café, un banco, un árbol en una plaza, una esquina o una cuadra...un lugar elegido a consciencia y por nosotros, que el solo hecho de estar allí dibuje una sonrisa de chico con juguete nuevo. Apropiarlo por siempre. Sin más explicaciones.
9)Tener poco puede ser muy valioso. Y lo más importante se traslada fácilmente.
10)Plantas, y ser responsables con ellas, si son cultivadas por nosotros desde semillas, mucho mejor, mirarlas atentamente y aprender que solo el tiempo y los buenos nutrientes permiten la llegada de las raíces más fuertes.
A Emilse que nunca abandones las ganas de crecer y ser feliz! Suerte mi querida!
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Bitácora de la vida nómade
domingo, 28 de marzo de 2010
Dos ruedas
"La vida es como andar en bicicleta,hay que pedalear para adelante para no perder el equilibrio"
Albert Einstein

Los que me conocen saben que es una verdad irrefutable. Por más arduos que fueron los intentos de mis viejos, y a pesar de que en más de una oportunidad intente vencer la inercia, el deporte, señores no es lo mío.
Si, me declaro ojota, pinocho, y lo que les parezca me describa en esta área. Los años pasados tienen en su haber al club,las colonias de vacaciones en los meses de verano , y durante el año fui probando alguna de las bienaventuradas tareas físicas, sin éxito o bien con un éxito relativo. Ya que quizás encontraba en esas horas algo que se alejaba mucho del objetivo saludable que proponían la voluntad de mis padres de llevarme y mi entusiasmo, que duraba como máximo 2 meses.
En el comienzo llego la natación, acompañada por uno de mi hermanos cumplíamos religiosamente los largos de la pileta, de pronto la diversión de salpicar con los pies a los demás chicos se transformo en motor exclusivo de una tablita pequeña que estaba desesperada por llegar al otro extremo. Y en la ansiedad se iban litros de agua a mi garganta, saldo de dos meses de chapoteo: otitis varias y ni una angina, la garganta limpita de tanto cloro.
Poco después mi gran amiga del barrio, flamante deportista ella, me invita a una exhibición de gimnasia artística, y yo colgada de lo “artístico “ del tema me dije: Esto es lo mío!
Y allá fuimos, y de ahí volvimos , al segundo aterrizaje forzoso desde la viga descubrí que mi cercanías con el arte, vendrían desde un lugar mas bajo…
Peatonal de la ciudad, caminando con otra amiga descubrimos lo genial de los conjuntos de tenis, nos miramos y 48 hs. después teníamos, raqueta, pollera, remerita, zapatillas y atención al detalle, muñequera para secarnos la transpiración…. En fin, se imaginan que transpirábamos mas en llegar al club y en buscar las pelotitas, actividad que nos consumía gran parte de la clase. Renuncia en puerta.
Ella fue mas constante, creo que por dos semanas más.
Luego llego el turno de los gimnasios, pero aquí hay que hacer una salvedad, esto ya forma parte de una necesidad y no de placer en si, no me divierte, y se me pueden ocurrir una larga lista de motivos para faltar, sin embargo, voy encontrando clases donde logro abstraerme lo suficiente como para no recordar, justamente, que estoy haciendo gimnasia.
Desde hace unos meses que vengo anunciando mi regreso a la vida deportiva, quizás empujada por el amor propio herido… No sé andar en bicicleta (usted querido lector podría imaginarse que me encuentro trepada a un micrófono en una reunión de pocodeportistas anónimos).
Quizás ahora lejos de la capital, veo más seguido gente que se desplaza en bicicletas, y me quedo observándolos, las formas, los modelos, los rostros de los conductores.
Estoy decidida a comenzar a pedalear, a mantener el equilibrio, ya me imagino dando vueltas en mi bici con canastito, para algún libro y la cámara de fotos.
Pido paciencia, y un par de cintitas de colores para las ruedas, que si me ladran los perros, sean perros chiquitos, y si me ven pasar saluden con la mano…yo les diré “tilín, tilín”.
Albert Einstein

Los que me conocen saben que es una verdad irrefutable. Por más arduos que fueron los intentos de mis viejos, y a pesar de que en más de una oportunidad intente vencer la inercia, el deporte, señores no es lo mío.
Si, me declaro ojota, pinocho, y lo que les parezca me describa en esta área. Los años pasados tienen en su haber al club,las colonias de vacaciones en los meses de verano , y durante el año fui probando alguna de las bienaventuradas tareas físicas, sin éxito o bien con un éxito relativo. Ya que quizás encontraba en esas horas algo que se alejaba mucho del objetivo saludable que proponían la voluntad de mis padres de llevarme y mi entusiasmo, que duraba como máximo 2 meses.
En el comienzo llego la natación, acompañada por uno de mi hermanos cumplíamos religiosamente los largos de la pileta, de pronto la diversión de salpicar con los pies a los demás chicos se transformo en motor exclusivo de una tablita pequeña que estaba desesperada por llegar al otro extremo. Y en la ansiedad se iban litros de agua a mi garganta, saldo de dos meses de chapoteo: otitis varias y ni una angina, la garganta limpita de tanto cloro.
Poco después mi gran amiga del barrio, flamante deportista ella, me invita a una exhibición de gimnasia artística, y yo colgada de lo “artístico “ del tema me dije: Esto es lo mío!
Y allá fuimos, y de ahí volvimos , al segundo aterrizaje forzoso desde la viga descubrí que mi cercanías con el arte, vendrían desde un lugar mas bajo…
Peatonal de la ciudad, caminando con otra amiga descubrimos lo genial de los conjuntos de tenis, nos miramos y 48 hs. después teníamos, raqueta, pollera, remerita, zapatillas y atención al detalle, muñequera para secarnos la transpiración…. En fin, se imaginan que transpirábamos mas en llegar al club y en buscar las pelotitas, actividad que nos consumía gran parte de la clase. Renuncia en puerta.
Ella fue mas constante, creo que por dos semanas más.
Luego llego el turno de los gimnasios, pero aquí hay que hacer una salvedad, esto ya forma parte de una necesidad y no de placer en si, no me divierte, y se me pueden ocurrir una larga lista de motivos para faltar, sin embargo, voy encontrando clases donde logro abstraerme lo suficiente como para no recordar, justamente, que estoy haciendo gimnasia.
Desde hace unos meses que vengo anunciando mi regreso a la vida deportiva, quizás empujada por el amor propio herido… No sé andar en bicicleta (usted querido lector podría imaginarse que me encuentro trepada a un micrófono en una reunión de pocodeportistas anónimos).
Quizás ahora lejos de la capital, veo más seguido gente que se desplaza en bicicletas, y me quedo observándolos, las formas, los modelos, los rostros de los conductores.
Estoy decidida a comenzar a pedalear, a mantener el equilibrio, ya me imagino dando vueltas en mi bici con canastito, para algún libro y la cámara de fotos.
Pido paciencia, y un par de cintitas de colores para las ruedas, que si me ladran los perros, sean perros chiquitos, y si me ven pasar saluden con la mano…yo les diré “tilín, tilín”.
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verte reir
sábado, 27 de marzo de 2010
Permiso para vos
Hola! Sorprendido?
Cómo estas? Yo bien, hoy descansé mucho por la mañana, ya perdí la costumbre de poner el despertador y planear la hora en que el amanecer me alcanzara.
Estoy comiendo bastante mejor, frutas, yogurth y tomo agua, he remplazado el té de la noche, a veces me tomo un café o mate, lo cual no siempre me favorece, pero son esos pequeños detalles que necesito para saltear esas horas malditas. Y a pesar de que no te gusta, si, volví a fumar, y esta vez me parece que llego para quedarse.
En mi escritorio hay un millón de papeles, algunos, la mayoría, pertenecen a la carrera, a veces tengo grandes brotes de inspiración y tengo pensamientos de los que el jefe aplaudiría. Sin embargo como es común en mí, el entusiasmo me dura muy poco, y mi voluntad se fuga por cualquier ventana del corazón. Pero estoy trabajando, cada vez más.
La ciudad en la que vivo ahora te encantaría, tiene esas cosas lindas de las que te hablaba , de la gente del interior, de las costumbres, y de que hay paisajes hermosos a unos pasitos nomás.
En el verano hice algunos reemplazos, y la verdad me alegro que fuese así porque el lugar era una pesadilla. Ahora extraño mucho el hospital, la rutina del trabajo. Todos aconsejan aprovechar este tiempo para la tesis, y descansar. Pero no puedo, nose como, ni sé tampoco si quiero hacerlo.
Hice algunas clases de fotografía hace poco, la verdad que están buenísimas, y saque algunas fotos que sé te hubieran gustado. Si en lugar de sacar vos las fotos me hubieras enseñado, quizás ahora podría manejarme mejor.
No tienes una idea de lo lejos que te mantengo, hasta me he dicho que te he olvidado totalmente convencida, pero ni loca me pregunto que haría si en un ratito nomás como por arte de magia, como por arte del tiempo, de este tiempo que no tiene magia, la vida me pone a prueba, y te presentas aquí en alma y destino, aquí mismo, tironeándote la oreja mientras hablas sin saber muy bien que vas a decir.
Creo que fue un alivio mi mudanza. Para todos,familia inclusive.
Fue muy duro resignarme a que vivas en una foto, o en algún comentario de los amigos, amigos que temen nombrarte, les da miedo mi reacción si te nombran. Es lógico la gente huye de las tristezas, mucho más si son ajenas.
Difícil tarea la de soportar el dolor del otro, más todavía causarlo con la convicción de que es lo único que podemos hacer. Y de esto último los dos sabemos mucho.
Mi familia muy bien, sigo teniendo plantas, aunque no estoy tan pendiente como antes. Leí finalmente el libro de Zafón y no me gusto, también leí Arlt y fue una experiencia inolvidable, ahora me voy meter con la filosofía y los grandes clásicos, suena difícil pero tengo mucha curiosidad.
Estoy escuchando más música internacional, y sobre todo jazz.
Hice amigos nuevos y he tenido algunos, confieso, que avanzaron un poco más.
Añoré muchisimo nuestra amistad, que creo fue lo mejor que tuvimos, y contarte todo, con detalles, y a gran velocidad, como solía hacerlo.
Sé que en algún lugar estarás enamorado y feliz,ya no me enoja,y no puedo decir que no me alegra, porque sé que te lo mereces.
Y seguro cuando te vuelva a ver, vas a brillar porque estarás bajo la luz correcta.
No sé encontrar el final adecuado para esto que empezé a escribir después de soñar, otra vez con tu muerte.
Y se me ocurren muchos chistes para terminar, siempre que sobraron los silencios el humor habló su mejor lenguaje.
Así que imaginate que ahora sonrió mirando hacia arriba, y me cruzo de vereda saludándote de lejos.
Cuidate ( y cuidame)
Cari
Cómo estas? Yo bien, hoy descansé mucho por la mañana, ya perdí la costumbre de poner el despertador y planear la hora en que el amanecer me alcanzara.
Estoy comiendo bastante mejor, frutas, yogurth y tomo agua, he remplazado el té de la noche, a veces me tomo un café o mate, lo cual no siempre me favorece, pero son esos pequeños detalles que necesito para saltear esas horas malditas. Y a pesar de que no te gusta, si, volví a fumar, y esta vez me parece que llego para quedarse.
En mi escritorio hay un millón de papeles, algunos, la mayoría, pertenecen a la carrera, a veces tengo grandes brotes de inspiración y tengo pensamientos de los que el jefe aplaudiría. Sin embargo como es común en mí, el entusiasmo me dura muy poco, y mi voluntad se fuga por cualquier ventana del corazón. Pero estoy trabajando, cada vez más.
La ciudad en la que vivo ahora te encantaría, tiene esas cosas lindas de las que te hablaba , de la gente del interior, de las costumbres, y de que hay paisajes hermosos a unos pasitos nomás.
En el verano hice algunos reemplazos, y la verdad me alegro que fuese así porque el lugar era una pesadilla. Ahora extraño mucho el hospital, la rutina del trabajo. Todos aconsejan aprovechar este tiempo para la tesis, y descansar. Pero no puedo, nose como, ni sé tampoco si quiero hacerlo.
Hice algunas clases de fotografía hace poco, la verdad que están buenísimas, y saque algunas fotos que sé te hubieran gustado. Si en lugar de sacar vos las fotos me hubieras enseñado, quizás ahora podría manejarme mejor.
No tienes una idea de lo lejos que te mantengo, hasta me he dicho que te he olvidado totalmente convencida, pero ni loca me pregunto que haría si en un ratito nomás como por arte de magia, como por arte del tiempo, de este tiempo que no tiene magia, la vida me pone a prueba, y te presentas aquí en alma y destino, aquí mismo, tironeándote la oreja mientras hablas sin saber muy bien que vas a decir.
Creo que fue un alivio mi mudanza. Para todos,familia inclusive.
Fue muy duro resignarme a que vivas en una foto, o en algún comentario de los amigos, amigos que temen nombrarte, les da miedo mi reacción si te nombran. Es lógico la gente huye de las tristezas, mucho más si son ajenas.
Difícil tarea la de soportar el dolor del otro, más todavía causarlo con la convicción de que es lo único que podemos hacer. Y de esto último los dos sabemos mucho.
Mi familia muy bien, sigo teniendo plantas, aunque no estoy tan pendiente como antes. Leí finalmente el libro de Zafón y no me gusto, también leí Arlt y fue una experiencia inolvidable, ahora me voy meter con la filosofía y los grandes clásicos, suena difícil pero tengo mucha curiosidad.
Estoy escuchando más música internacional, y sobre todo jazz.
Hice amigos nuevos y he tenido algunos, confieso, que avanzaron un poco más.
Añoré muchisimo nuestra amistad, que creo fue lo mejor que tuvimos, y contarte todo, con detalles, y a gran velocidad, como solía hacerlo.
Sé que en algún lugar estarás enamorado y feliz,ya no me enoja,y no puedo decir que no me alegra, porque sé que te lo mereces.
Y seguro cuando te vuelva a ver, vas a brillar porque estarás bajo la luz correcta.
No sé encontrar el final adecuado para esto que empezé a escribir después de soñar, otra vez con tu muerte.
Y se me ocurren muchos chistes para terminar, siempre que sobraron los silencios el humor habló su mejor lenguaje.
Así que imaginate que ahora sonrió mirando hacia arriba, y me cruzo de vereda saludándote de lejos.
Cuidate ( y cuidame)
Cari
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Notas noctámbulas
lunes, 22 de marzo de 2010
Si la ausencia habla

Vengo perseguida por palabras, que forman hileras pequeñas y negras, comen mis raices de a poco pero veloces , las siento al caminar,al abrir la canilla de la ducha, o al atender el teléfono.
Entonces digo palabras silenciosas, y es este silencio, el tuyo, el que confirma la respuesta que espero.
Al día se le ocurre subirse al trote del almanaque.
Y al cielo rezarme bienaventuranzas.
Las palabras se tropiezan con otras palabras de otras bocas, a veces se derraman, pegajosas y húmedas. Me envuelven en un sopor de alcantarilla hedionda, que deja un vacio en el estómago y un sabor a metal y mentira en la boca.
A veces te observo como modulas, luchando por liberarlas
Escucho ese dolor, que de un golpe se te convirtió en enojo, se cambio de vestido en un segundo y fue furia atronadora y descontrolada que te avergüenza.
Puedo decir que te asusta mi calma en esta tempestad.
Ni en sueños he logrado liberarme de ellas, y sos injusto dueño de una docena de almohadas inútiles y profano señor del silencio.
Cuando gira mi cabeza y estás, otra vez, nadando en tu infierno, y yo me salgo de tu sueño y me levanto y camino con pasos pesados esta tristeza como una alfombra de pelos gastados y descoloridos.
Y al fin despierto.
Me aseguro de estar despierta muchas veces al día.
Vengo perseguidas por viejos silencios que brotan ridículos como pimpollos bastardos de mi propio camino.
Soles sin resplandor, lunas secas y malditas.
Estremecida por el borde de la noche, espero el alba que quiebre el conjuro, que estallen estos pensamientos certeros como cristales, y sean inútiles las palabras que persiguen estos silencios enraizados, que viven desorientados, peregrinando.
Vengo perseguida por silencios y palabras, entre ellos, a picotazos buscan llegar, yo también.
Anoche en el silencio rugí, herida, creo que te asusté y cerrando la boca te ahogaste con tus propias palabras.
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Notas noctámbulas
domingo, 14 de marzo de 2010
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